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Desarrollo Personal
Lama en la montaña

El Desarrollo Personal comienza en el Centro de nuestro SER y se desenvuelve hacia el exterior

Son muchas las dimensiones en las que un Ser Humano puede desarrollarse a lo largo de la vida en el Planeta Tierra. Sin duda, lo más evidente es el desarrollo del cuerpo físico que, aunque su crecimiento es más o menos limitado en lo que a tamaño se refiere, las distintas etapas del crecimiento confieren a la persona, más bien a la personalidad, características bien diferentes a lo largo del tiempo.

La segunda dimensión a considerar es la del desarrollo mental. Se trata de un desarrollo muy complejo de medir y al mismo tiempo absolutamente clave para la persona. Asociada a este desarrollo está la inteligencia. En el siglo XXI se reconocen ya hasta once tipos de inteligencia. Once subdimensiones susceptibles de desarrollo.

La tercera de las dimensiones es la inteligencia emocional o inteligencia para las relaciones. Este concepto de inteligencia emocional es relativamente reciente, de los años 80 del siglo XX, pero proporciona una dimensión clave susceptible de desarrollo en la persona humana.

Viajando de lo tangible a lo intangible, tenemos la dimensión espiritual. Los hombres y mujeres de todos los tiempos han considerado la vida espiritual como un aspecto clave de sus vidas, de sus costumbres y tradiciones. Si bien, no todas las personas entienden lo mismo por vida espiritual e incluso existen personas que no reconocen esta dimensión.

Desarrollo físico

El cuerpo físico, como casa del Yo, evoluciona de manera asombrosa, desde el mismo momento de su concepción hasta su fase de madurez y su posterior deterioro.

El sistema endocrino produce unas moléculas denominadas hormonas. La función de las hormonas es transmitir a los tejidos del cuerpo los mensajes que estos necesitan para mantener el cuerpo y todos sus tejidos en un estado de buen funcionamiento. El desarrollo físico, en todos sus aspectos, está controlado por las hormonas. Aprender a facilitar el trabajo de las hormonas forma parte del desarrollo personal.

Influyen en ello la comida, la bebida, la manera de dormir, la respiración, la práctica sexual, el ejercicio físico y la forma en que manejamos el estrés, sólo por mencionar algunos aspectos en los que una persona puede desarrollarse en la dimensión física.

Desarrollo mental

Si nuestro cuerpo es nuestra casa, el cerebro es el centro de mando. El lugar donde reside la mente y desde donde se gobierna el resto del cuerpo a través del sistema nervioso.

La mente es el gran prodigio de la naturaleza. Podemos concebirla como si tuviera diferentes departamentos o capacidades como razonamiento lógico, capacidad de cálculo, memoria, imaginación, lenguaje verbal y artístico, sólo por mencionar algunas de las más sobresalientes de lo que llamamos consciente.

Pero además está la mente subconsciente. Ella controla todas las funciones corporales, durante toda la vida.

Como se ve las funciones conscientes son susceptibles de desarrollo durante toda la vida y se considera que acceder, descubrir y potenciar una mínima parte del subconsciente es un gran paso de desarrollo personal.

Desarrollo emocional y relacional

Las emociones son las ideas que impulsan nuestra acción y en muchos casos están asociadas con nuestros sentimientos. Por ejemplo: siento aprecio por mi compañero de trabajo pero no me impulsa a abrazarle. Pero en otro momento, en otra circunstancia puede que sí lo abrace.

El desarrollo emocional tiene que ver con cómo nos relacionamos con las demás personas y también con cómo nos relacionamos con nosotros mismos. Incluso con los animales, las plantas o las cosas que nos rodean. Por ejemplo: tengo cariño a aquella escultura, a aquel libro o a aquella fotografía porque me han acompañado siempre.

Las emociones, como fuerzas mentales que nos impulsan a actuar de una forma o de otra requieren ser manejadas, si se me permite decirlo, de manera exquisita. En esto consiste el desarrollo emocional que puede durar toda la vida para la mayor parte de las personas.

Desarrollo espiritual

Por tratarse de la parte más intangible del ser humano, cada pueblo, cada nación, cada tradición, incluso cada persona puede estar refiriéndose a algo diferente cuando se habla del espíritu.

Utilizamos la palabra espíritu de maneras muy diferentes. A veces para hablar de los ancestros fallecidos, otras para hablar de los aspectos más sutiles de nuestro pensamiento, también para hablar de lo que hay detrás de algo, de lo que lo inspira. Por ejemplo: el espíritu de la ley
Responderse un@ mism@ a preguntas como “qué soy yo” o “cuál es el propósito de mi vida” es el comienzo del desarrollo espiritual de una persona. Avanzar por el camino del amor incondicional, de la aceptación sin apegos, del respeto a la Vida y de la generosidad son pasos positivos de desarrollo personal que indefectiblemente conduce a la paz interior y a la felicidad.