Logo de Respirar y Meditar Respirar y Meditar

Relajación
Lama en la montaña

De una manera sencilla, podemos decir que la relajación es ausencia de estrés

Una definición generalizada de la palabra tensión es que se trata de la acción de fuerzas opuestas a que está sometido un cuerpo, un objeto.

La palabra tensión se traduce al inglés como “stress”, palabra que se ha adaptado e incorporado al español como estrés. En definitiva estrés y tensión son la misma cosa. Conviene resaltar que aunque el concepto de tensión se viene utilizando como concepto mecánico: la tensión de una cuerda o la tensión arterial, por ejemplo. El estrés nos evoca más bien una tensión psicológica o motivacional.

Podemos pensar en una persona con estrés o estresada como alguien que tiene muchas obligaciones o que actúa para alcanzar muchos objetivos de diferente naturaleza. No se trata en este caso de tensión física sino de tensión mental. Esta tensión puede ser entre dos o más personas que están trazando un plan para realizar alguna actividad, lúdica o no. Por ejemplo: ¿qué película vamos a ver? O ¿a qué restaurante vamos a ir?

Si todas las personas involucradas desean ver la misma película o ir al mismo restaurante, entonces no habrá tensión/estrés, pero aunque solo una tenga un deseo diferente aparecerá la tensión.

Tensión dentro de un@ mism@

Recuerdo una ocasión, en una clase, que lancé al aire la pregunta ”¿es posible tener tensión psicológica en la mente de una misma persona?” Inmediatamente uno de los asistentes respondió: “claro que es posible, yo estoy deseando irme a la playa y sin embargo estoy aquí sentado”.
Cada vez que estamos en un lugar deseando estar en otro o realizando alguna actividad deseando realizar otra existe una contradicción en la mente y esa contradicción genera tensión. De manera que sin esa tensión nunca nos moveríamos, nunca cambiaríamos de actividad. Para realizar una tarea, para alcanzar cualquier objetivo hace falta la motivación y en última instancia hay que aplicar tensión

Hay que compensar tensión y relajación

Como vemos la tensión, el estrés, ya sabemos que son lo mismo, es imprescindible para vivir. Si no pongo una mínima tensión no puedo partir el pan, no puedo respirar, no puedo realizar actividad alguna. Más aún, ¿cómo puedo evolucionar y aprender si no pongo la tensión que requieren la lectura, el estudio o cualquier otra manera de aprendizaje?

Para vivir es imprescindible aplicar tensión, pero no se puede estar tenso toda la vida. Como con tantas otras cuestiones es imprescindible el equilibrio y la tensión se equilibra con la relajación. Ambas son necesarias para realizar nuestras vidas. Mantenerlas compensadas y equilibradas es imprescindible para una buena salud física y mental.

El subconsciente aprende que hay que estar tens@

La vida del siglo XXI, con la cantidad de estímulos de compra, de actividad físico-deportiva, cultural, social y de otros tipos, nos impulsa a mantener tensión casi de manera permanente.

Por otra parte, es conocido que nuestro subconsciente aprende cuando el consciente le repite las cosas. Por ejemplo, cuando un pianista se enfrenta a una partitura por primera vez, su desempeño suele ser más bien torpe. Pero a base de estudiar la partitura y de repetirla, el subconsciente se la aprende. Entonces ya no necesita dicha partitura y como dicen ellos “los dedos van solos”. Ya no tocan desde el consciente, tocan desde el subconsciente.

Es decir que si el subconsciente aprende a base de repetirle las cosas y nuestra vida nos hace estar en tensión permanente, lo que ocurre es que el subconsciente aprende que de lo que se trata es de estar en tensión. Y eso es lo que va a hacer incluso cuando estemos dormidos, mantener nuestra mente en tensión. Nos demos cuenta o no de ello.

Necesidad de aprender a relajarse

A base de acumular estrés durante los años, puede aparecer el insomnio, las pesadillas, descansar mal y todo ello va en detrimento de una buena salud.

Es necesario educar al subconsciente para que sepa relajarse. Esto se consigue practicando técnicas de relajación un mínimo de 20 minutos al día. Hay técnicas de relajación basadas en masaje, música, ejercicio suave o técnicas de respiración.
Vivir en un equilibrio de tensión-relajación es fundamental para el bienestar del cuerpo y la mente.